Las bodas enseñan a leer una escena en segundos: la luz cambia, la gente se mueve y el instante no se repite.
El instante no se persigue, se anticipa
Con los años aprendimos a mirar antes de disparar: a quién se acerca quién, de dónde viene la luz, qué va a pasar en el siguiente minuto.
Esa lectura es la misma que enseñamos en RETRATA, se fotografíen bodas, retrato, familia o producto.